ETIOLOGÍA
¿Cuáles son las posibles causas del cáncer en los niños?

No se conocen cuáles son las causas de la mayoría de los cánceres infantiles. Cerca de 5 % de todos los cánceres en los niños son causados por una mutación genética hereditaria (una mutación que puede transmitirse de padres a hijos). Por ejemplo, 25 a 30 % de los casos de retinoblastoma, un tipo de cáncer de ojo que se presenta principalmente en los niños, son causados por una mutación hereditaria en un gen llamado RB1. Sin embargo, el retinoblastoma solo representa el 4 % de todos los cancéres en niños de 0 a 14 años. Las mutaciones hereditarias asociadas con ciertos síndromes familiares, como el síndrome de Li-Fraumeni, el síndrome de Beckwith-Wiedemann, la anemia de Fanconi, el síndrome de Noonan y el síndrome de von Hippel-Lindau, también aumentan el riesgo de cáncer en niños.
Las mutaciones genéticas que inician la formación del cáncer pueden también presentarse durante el crecimiento del feto en la matriz. La prueba de esto proviene de estudios de gemelos monocigóticos (idénticos) en quienes ambos gemelos presentaron leucemia con una mutación genética idéntica de iniciación de leucemia.
Los niños con síndrome de Down, una afección genética causada por la presencia de una copia adicional del cromosoma 21, tienen de 10 a 20 veces más probabilidad de padecer leucemia que los niños que no tienen este síndrome. No obstante, solo una muy pequeña proporción de leucemia en niños está asociada al síndrome de Down.
Se piensa que la mayoría de los cánceres en los niños, así como en los adultos, surgen como resultado de mutaciones en genes que causan un crecimiento celular descontrolado y por último cáncer. En los adultos, estas mutaciones génicas son a menudo el resultado de la exposición a factores ambientales, como el humo del cigarrillo, el asbesto (amianto) y la radiación ultravioleta del sol. Sin embargo, ha sido difícil identificar las causas ambientales del cáncer en niños, debido en parte a que el cáncer en ellos es poco frecuente, y a que es difícil determinar a qué pudieron estar expuestos al principio de su desarrollo.
Muchos estudios han mostrado que la exposición a la radiación ionizante puede dañar el ADN, lo cual puede causar la aparición de la leucemia en niños y posiblemente de otros tipos de cáncer. Por ejemplo, los niños y adolescentes que estuvieron expuestos a la radiación generada por las detonaciones de las bombas atómicas durante la Segunda Guerra Mundial tuvieron un riesgo elevado de padecer leucemia, y los niños y adultos expuestos a la radiación causada por los accidentes en plantas nucleares de electricidad tenían un riesgo elevado de cáncer de tiroides. Los niños cuyas madres se hicieron exámenes con rayos X durante el embarazo (es decir, los niños expuestos antes del nacimiento) y los niños expuestos después del nacimiento a la radiación diagnóstica médica por tomografías computarizadas tienen también un mayor riesgo de algunos tipos de cáncer.
Los estudios realizados sobre otros posibles factores de riesgo ambientales, como la exposición de los padres a sustancias químicas causantes de cáncer, la exposición prenatal a pesticidas, la exposición en la infancia a agentes infecciosos comunes y vivir cerca de una planta nuclear de electricidad han tenido resultados mixtos. Mientras que algunos estudios han mostrado asociaciones entre estos factores y el riesgo de algunos tipos de cáncer en los niños, otros estudios no han encontrado dichas asociaciones. No se han observado riesgos mayores de cáncer en los niños con uno de sus padres que fue diagnosticado y tratado por un cáncer de la infancia que no fue causado por una mutación hereditaria).
Para mas información: https://www.cancer.gov/espanol/tipos/infantil/hoja-informativa-ninos-adolescentes
DESARROLLO DE LA ENFERMEDAD
El cáncer infantil es cualquiera de varias formas de cáncer que afecta a los pacientes en edad pediátrica. Es un proceso de crecimiento y diseminación incontrolados de células. Puede aparecer en cualquier parte del cuerpo. Muchos tipos de cáncer en adultos se podrían prevenir evitando la exposición a factores de riesgo; sin embargo, en los niños aún no se conocen las causas. En países desarrollados como los Estados Unidos y España, cerca de 14 de cada 100 mil niños tienen una forma de cáncer. A la fecha, la tasa de supervivencia de niños afectados de cáncer en España es del 70 por ciento, según los datos del Registro Nacional de Tumores Infantiles. Esta cifra supone un incremento del 15 por ciento en la tasa, en relación con la de los años ochenta. En países en vías de desarrollo, como Venezuela, la incidencia de cáncer infantil es más alta, lo que representa una de las causas más frecuentes de muerte infantil.
El 15 de febrero se celebra en todo el mundo el Día Internacional del Cáncer Infantil, instituida en Luxemburgo en el 2001. La jornada busca sensibilizar y concienciar a la comunidad respecto de la importancia de esta problemática y de la necesidad de un acceso rápido al diagnóstico y tratamiento oportunos.
Epidemiología
Considerando todos los grupos de edad, los tipos más frecuentes de cáncer en la infancia son:
La leucemia (aproximadamente 25%);
Tumores del sistema nervioso central (aproximadamente 20%);
El linfoma no Hodgkin (aproximadamente 6%);
El tumor de Wilms en el riñón (aproximadamente 5%);
El sarcoma de Ewing;
El cáncer de tiroides, cuya incidencia comienza a aumentar en algunas regiones.
A partir de los diez años, también hay una mayor incidencia del osteosarcoma o cáncer de huesos.
Síntomas
Algunos de los síntomas de alerta son:
Cansancio
Ojeras
Epistaxis (sangrado nasal)
Aumento de volumen en alguna parte del cuerpo (brazos, piernas, tobillos, abdomen)
Petequias (puntos rojos en la piel)
Leucocoria (aparición de una mancha blanca en el ojo)
Por supuesto, es de suma importancia una detección temprana, para que se tenga un tratamiento oportuno.
Desenlace de la enfermedad
La etapa final de la vida puede durar meses, semanas, días u horas. Es un momento en el que se toman muchas decisiones sobre el tratamiento y la atención de los pacientes de cáncer. Es importante que los familiares y los proveedores de atención de la salud conozcan con anticipación los deseos del paciente y que hablen francamente con el paciente sobre los planes para la etapa final de su vida. Esto puede facilitar la toma de decisiones importantes de la familia durante la etapa final de la vida del paciente.
Cuando las opciones de tratamiento y los planes se abordan antes de la etapa final de la vida, se puede reducir la tensión, tanto en el paciente como en la familia. Es sumamente útil que la planificación y las decisiones relacionadas con la etapa final de la vida comiencen a tomarse poco después de que se diagnostique el cáncer y continúen durante la evolución de la enfermedad. Tener estas decisiones por escrito, puede hacer que los deseos del paciente resulten más claros, tanto para la familia como para el equipo de atención de la salud.
Cuando un niño tiene una enfermedad terminal, las conversaciones sobre la etapa final de la vida con el médico del niño pueden reducir el tiempo en que esté internado y ayudar a los padres a sentirse más preparados.
Este sumario trata sobre la etapa final de la vida en los adultos con cáncer y, cuando así se indique, sobre los niños con esta enfermedad. Se refiere a aspectos de la atención durante los últimos días u horas de vida, incluso del tratamiento de los síntomas comunes y los aspectos éticos que se puedan presentar. Esto puede ayudar a los pacientes y sus familias a prepararse para las decisiones que necesitarán tomar durante esos momentos.
Mortalidad: El cáncer infantil, representa del 1% al 3% de los cánceres humanos, pero ocupa el segundo lugar en causa de muerte de niños de 1 a 14 años y es superado sólo por los accidentes e intoxicaciones.


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